Bien. Parece que ya ha quedado un poco más claro lo que realmente significa violencia de género: significa violencia de un sexo sobre otro. Del masculino sobre el femenino o al contrario, del femenino sobre el masculino que también se da. Y mucho. Últimamente se esta escribiendo demasiado sobre este tema. Han aparecido declaraciones del juez Francisco Serrano Castro, acerca de esta ley y lo que está originando en la sociedad. Parece que se está originando lo que en Derecho se llama “una perversión de la ley”.
Esta vez no me voy a “mojar” sobre algo tan delicado, pues los amigos conocen de sobra lo que pienso sobre esta ley; pero sí voy a decir algunas cosas. Veamos.
Desde el principio esta ley, conocida como Ley contra la Violencia de Género ha sido discutida por gran parte de la sociedad española. Todos estamos de acuerdo con esta ley, con la necesidad de la existencia de esta ley, pero no todos estamos de acuerdo en cómo se hizo esta ley. Muchos consideramos que está en contra del ordenamiento jurídico español. Ejemplos: El Consejo General del Poder Judicial informó en 2004, por unanimidad que esta ley era c
ontraria al orden judicial de España, en especial al principio de igualdad ante la ley; cientos de jueces han planteado cientos de cuestiones de anticonstitucionalidad; cinco magistrados del Tribunal Constitucional emitieron un voto particular cada uno, al estimar que la ley era contraria a la Constitución; lo basaron en razonamientos y con gran rigor jurídico; muchos catedráticos de Derecho Penal y Civil la consideran contraria a la ley de igualdad . Y más que sería prolijo enumerar en este artículo. Yo creo que el Tribunal Constitucional no debía haber aprobado esta ley, tal y cómo esta hecha; a pesar de ser aprobada por unanimidad por el Parlamento Español. Vamos, que esta ley salió aprobada por 5 a 7 y porque un magistrado, al menos, se pasó al lado contrario a última hora. Una ley con muchos informes en contra, la aprueba el Parlamento y el Constitucional. Algo insólito.
En esta ley el discriminado es el varón u hombre y, nadie puede ser discriminado por ninguna razón, según la Constitución. Porque en esta ley, los malos tratos se consideran delito cuando es del hombre sobre la mujer, pero se considera falta cuando es de la mujer sobre el hombre. El mismo delito se castiga de dos formas diferentes. Eso no es legal, ¿o sí? En consecuencia, esta ley no es un paso adelante sino un paso atrás en la defensa de la igualdad entre sexos. “Discrimina” al hombre con la excusa de proteger a las mujeres. Eso se llama discriminación negativa. Discriminar es discriminar y va en contra de la igualdad; o sea, es desigualdad. No debe haber discriminación para ningún sexo, porque si es positiva para la mujer lleva una carga negativa para el hombre; por tanto, no hay equilibrio entre sexos.
Por eso considero que esta ley no es un avance para España ni para la ley, sino un retroceso, un grave retroceso. Tanto co
mo el sistema de cuotas en política. Aunque no sólo en política sino en todos los ámbitos sociales se está dando el llamado sistema de cuotas. Es decir, ha de haber el mismo número de hombres que de mujeres: Ya se ha hecho hasta con las listas electorales. Otra barbaridad. ¿Y si no hay suficientes mujeres para colocar en las listas? ¿Se han de buscar aunque no tengan capacidad suficiente para estar en ellas? Yo creo que las mujeres deben estar representadas, pero aquellas que realmente merezcan serlo, por su inteligencia, su capacidad de trabajo, su cualificación; pero no por estar afiliada a un partido entrar en un despacho, en un organismo o en un ministerio, sin ir más lejos. La mujer española preparada, cualificada, amante de la paz, soñadora, autosuficiente, capaz, conciliadora, son una inmensa mayoría; pero no estas minorías gobernantes de cuota, políticas, miembras de cargos públicos y jóvenas ortodoxas, llegadas al poder a través de las cuotas femeninas.
Ya para terminar, en el año 2009 hubo según datos oficiales 52 mujeres asesinadas a manos del varón y 30 hombres asesinados a manos de mujeres. 30 hombres. ¿Alguien se ha enterado? ¿NO? Pues ya lo saben los lectores de este artículo. Los últimos datos que se han dado son de 2006 y dicen que de los 3.716 varones que se suicidaron, frente a 2703 mujeres que también lo hicieron, unos 630 hombres lo hicieron por la discriminación de la Ley de Violencia de Género.
Como ven los lectores la cosa es mucha más seria que lo que parece. Las cosas están llegando a unos extremos insospechados cuando se hizo esta ley, que para muchos ya está siendo denostada por no ser igual para todos.
Cándido T. Lorite
Esta vez no me voy a “mojar” sobre algo tan delicado, pues los amigos conocen de sobra lo que pienso sobre esta ley; pero sí voy a decir algunas cosas. Veamos.
Desde el principio esta ley, conocida como Ley contra la Violencia de Género ha sido discutida por gran parte de la sociedad española. Todos estamos de acuerdo con esta ley, con la necesidad de la existencia de esta ley, pero no todos estamos de acuerdo en cómo se hizo esta ley. Muchos consideramos que está en contra del ordenamiento jurídico español. Ejemplos: El Consejo General del Poder Judicial informó en 2004, por unanimidad que esta ley era c
ontraria al orden judicial de España, en especial al principio de igualdad ante la ley; cientos de jueces han planteado cientos de cuestiones de anticonstitucionalidad; cinco magistrados del Tribunal Constitucional emitieron un voto particular cada uno, al estimar que la ley era contraria a la Constitución; lo basaron en razonamientos y con gran rigor jurídico; muchos catedráticos de Derecho Penal y Civil la consideran contraria a la ley de igualdad . Y más que sería prolijo enumerar en este artículo. Yo creo que el Tribunal Constitucional no debía haber aprobado esta ley, tal y cómo esta hecha; a pesar de ser aprobada por unanimidad por el Parlamento Español. Vamos, que esta ley salió aprobada por 5 a 7 y porque un magistrado, al menos, se pasó al lado contrario a última hora. Una ley con muchos informes en contra, la aprueba el Parlamento y el Constitucional. Algo insólito.En esta ley el discriminado es el varón u hombre y, nadie puede ser discriminado por ninguna razón, según la Constitución. Porque en esta ley, los malos tratos se consideran delito cuando es del hombre sobre la mujer, pero se considera falta cuando es de la mujer sobre el hombre. El mismo delito se castiga de dos formas diferentes. Eso no es legal, ¿o sí? En consecuencia, esta ley no es un paso adelante sino un paso atrás en la defensa de la igualdad entre sexos. “Discrimina” al hombre con la excusa de proteger a las mujeres. Eso se llama discriminación negativa. Discriminar es discriminar y va en contra de la igualdad; o sea, es desigualdad. No debe haber discriminación para ningún sexo, porque si es positiva para la mujer lleva una carga negativa para el hombre; por tanto, no hay equilibrio entre sexos.
Por eso considero que esta ley no es un avance para España ni para la ley, sino un retroceso, un grave retroceso. Tanto co
mo el sistema de cuotas en política. Aunque no sólo en política sino en todos los ámbitos sociales se está dando el llamado sistema de cuotas. Es decir, ha de haber el mismo número de hombres que de mujeres: Ya se ha hecho hasta con las listas electorales. Otra barbaridad. ¿Y si no hay suficientes mujeres para colocar en las listas? ¿Se han de buscar aunque no tengan capacidad suficiente para estar en ellas? Yo creo que las mujeres deben estar representadas, pero aquellas que realmente merezcan serlo, por su inteligencia, su capacidad de trabajo, su cualificación; pero no por estar afiliada a un partido entrar en un despacho, en un organismo o en un ministerio, sin ir más lejos. La mujer española preparada, cualificada, amante de la paz, soñadora, autosuficiente, capaz, conciliadora, son una inmensa mayoría; pero no estas minorías gobernantes de cuota, políticas, miembras de cargos públicos y jóvenas ortodoxas, llegadas al poder a través de las cuotas femeninas.Ya para terminar, en el año 2009 hubo según datos oficiales 52 mujeres asesinadas a manos del varón y 30 hombres asesinados a manos de mujeres. 30 hombres. ¿Alguien se ha enterado? ¿NO? Pues ya lo saben los lectores de este artículo. Los últimos datos que se han dado son de 2006 y dicen que de los 3.716 varones que se suicidaron, frente a 2703 mujeres que también lo hicieron, unos 630 hombres lo hicieron por la discriminación de la Ley de Violencia de Género.
Como ven los lectores la cosa es mucha más seria que lo que parece. Las cosas están llegando a unos extremos insospechados cuando se hizo esta ley, que para muchos ya está siendo denostada por no ser igual para todos.
Cándido T. Lorite










