miércoles, 21 de abril de 2010

LA TELEVISIÓN DE CANAL SUR


LA NUESTRA (PERDÓN, LA SUYA)

De verdad de la buena que hacía tiempo, mucho tiempo que no veía Canal Sur; más que nada porque no había nada que ver; bueno, sí había que ver: chabacanería, estupidez, gerontocracia, paletos, etc. Decidí que no era bueno para mi salud mental y para mi vista perder el tiempo viendo semejante bodrio de televisión: Por mucho que me duela en el bolsillo, pues no hay que olvidar que Canal Sur nos cuesta a los andaluces muchos millones, no de pesetas, sino de euros, que valen más que las pesetas. Por eso, decidí no ver más televisión de Andalucía; al menos la del primer canal.
Pero como dice el refrán:”El hombre es el animal que tropieza dos veces en la misma piedra” Y yo caí; tropecé dos veces, estúpido de mi, viendo de nuevo Canal Sur. Me dijeron que las chirigotas, comparsas y coros y cuartetos de este año merecían la pena verlos: Y, claro, el único lugar es Canal Sur. Pobre de mi: Me he encontrado con unos presentadores que parecían que los carnavaleros eran ellos; ¡vaya forma de hablar!, es que no paraban de decir cosas raras, poseídos de una irrefrenable pasión por indicarnos lo que estaba pasando, como si los espectadores fuéramos tontos y no entendiéramos nada de lo que decían los actuantes. Se colocaban en primer plano, delante de la noticia, como si estuvieran haciendo televisión y no presentando. Vamos que lo que deben hacer los presentadores es adaptarse a la televisión y no al revés, la televisión a ellos.
Existe en Andalucía una televisión, por lo visto por estos ojos, chabacana, de populacho (sin ofender a nadie, que conste) o populachera, si así queda mejor, de costumbres, en el peor sentido de la palabra. Cada uno debe dedicarse a su profesión: yo fui maestro, a dar clases y enseñar; el cirujano a operar; el panadero a vender y hacer el pan; el mecánico de coches a arreglar los coches; pues bien, en televisión Canal Sur hay de todo, modelos, cantantes de coplas o tonadilleras, etc; de todo, menos profesionales con formación periodística para hacer el trabajo que hacen estos otros. Por eso es una televisión de patio barriobajero.
Por las tardes he visto, de nuevo, a Juan y Medio, presentar la feria de ganado de abuelos y abuelas; vamos, dónde los abuelos van buscando abuelas que les guisen y planchen y abuelas buscan abuelos que las saquen de paseo y a bailar los domingos en las fiestas. Me parece que este programa ya lo había visto anteriormente en Canal Sur, con un formato muy parecido que dejó de hacerse, por suerte; pero, por desgracia, ha vuelto de la mano del mismo presentador.
Después me dediqué, durante un rato largo, eso sí, a ver a El Loco de la Colina; al menos yo lo conocía como tal cuando hacía radio de verdad, de la buena; eso situado siempre encima de su colina; inmarcesible, único, extraordinario; pero ahora se dedica a despotricar contra las televisiones que hacen tele-basura y él va, ni corto ni perezoso y entrevista a quienes hacen esa televisión; para más INRI, se ríe del pobre Risitas, haciéndole preguntas que éste hombre no conoce ni en sueños, ni de nada, dejando en evidencia su limitación intelectual. Además, aún, no sé cuántos años lleva ya, se sigue emitiendo Arrayán. ¡Madre mía!, si esa serie se hacía y se emitía cuando El Capitán Trueno y El Jabato; al menos eso creo yo. Y anda que no es mala; bueno, mala, no; peor.
La televisión andaluza debe servir para unir a los andaluces, presentando la idiosincrasia y forma de ser y pensar de cada provincia, para que todos los andaluces conozcan lo de todos los andaluces; me explico: limar asperezas y desuniones de años; difundir la cultura popular (no populachera), tradiciones, historia; etc. pero eso sí, siempre con rigor y seriedad. Una televisión no debe estar tan definida en política: Ya sabemos que manda Gaspar Zarrías en ella, pero no que se haga de forma tan descarada y abrumadora. Un poco de sensatez no vendría mal; política (me refiero a la sensatez) y termino el artículo como un maestro al que le gustan las matemáticas: Utilicemos el Teorema de Pitágoras, Canal Sur necesita más enjundia (hipotenusa) y menos catetos.
Un saludo y que disfruten de la televisión, pero por favor que no sea Canal Sur, que quiero un pueblo listo e inteligente: Como siempre lo ha sido el andaluz y no como me lo pintan en Canal Sur.

Cándido T. Lorite

lunes, 19 de abril de 2010

SEGU NDA PARTE) LA CRUZ Y LA MEDIA LUNA-2








Volvamos a España. Pues aquí en España, en un país católico (aunque la constitución diga que somos un país laico), ellos son infieles. Es más ellos tienen sus mezquitas y pueden ejercer libremente su religión. Cosa que ninguno católico puede hacer en los países islámicos. Está totalmente prohibida cualquier religión que no sea la suya. Es más, está penado con cárcel y algunas cosas más.
Las democracias occidentales deben ser tolerantes con quienes sean tolerantes; intolerantes con quienes sean intolerantes. No podemos ni debemos dar y dejar hacer a aquellos que están en contra de nuestro sistema democrático, todas las armas necesarias para acabar con nuestra democracia. Hay que recordar que los países musulmanes no han suscrito la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que ellos tienen una Declaración de Derechos Humanos en el Islam, sujetados a la ley islámica. Esta ley para el que quiera leerla le indico que se promulgó en el Cairo (República Árabe de Egipto), en la 19ª Conferencia Islámica de Ministros de Asuntos Exteriores (Sesión de Paz, Desarrollo y Solidaridad) durante los días 31 de julio al 5 de agosto de 1990 o, según los árabes, del 9 al 14 de muharram de 1411, en resolución nº 49/ 19-P. Decía Oriana Fallaci en su libro La Razón y el Orgullo: “La libertad y la democracia, amigos míos, hay que quererlas. Y para quererlas es necesario saber qué son y comprender qué encierran ambos conceptos. El noventa y cinco por ciento de los musulmanes rechazan la libertad y la democracia, no sólo porque no saben lo que es, sino también porque, si se lo explicas, no lo entienden. Son conceptos demasiado opuestos a aquellos sobre los que se basa el totalitarismo”.
Eso sí, en la Catedral de Córdoba sólo entraron hombres, pues el rezo compartido con las mujeres está prohibido. Aunque ya sabemos lo que piensan los musulmanes sobre las mujeres, la mejor prueba está en los Hadices. Los Hadices son textos islámicos que narran los hechos y dichos de Mahoma. Ahí va uno: “¡Oh, mujeres!, Dad limosnas, porque he visto que la mayoría de los moradores del fuego del infierno erais vosotras”. Ellas le preguntaron:”¿ Porqué es así,¡Oh! enviado de Alá? El contestó: “Maldecís con frecuencia, y sois ingratas con vuestros maridos. No he visto a nadie más deficiente en inteligencia y en religión que vosotras” (Hadiz, 1, 181-182, 52.94.177). También sucede lo mismo con el Corán y si no vean lo que dice el mismo. Corán: “Los hombres están por encima de las mujeres porque Dios ha favorecido a unos respecto de otros, y porque ellos gastan parte de sus riquezas a favor de las mujeres. Las mujeres piadosas son sumisas a disposiciones de Dios; son reservadas en ausencia de sus maridos en lo que Dios mandó ser reservado. A aquellas mujeres de quienes temáis la desobediencia, amonestadlas, confinadlas en sus habitaciones, golpeadlas”. (Corán, ázora IV, versículo 38). Creo que para muestra vale un botón. Si eso es lo que quieren para Occidente, lo llevamos claro. Ya está bien de presentarse siempre como víctimas inocentes de la xenofobia y la intolerancia religiosa de los católicos.

Cándido T. Lorite

(SEGUNDA PARTE) LA CRUZ Y LA MEDIA LUNA -1

Sabía yo en mi fuero interno que el artículo escrito hace un tiempo, llamado LA CRUZ Y EL ISLAM, iba a tener segundas partes; y no creo ser adivino si digo que habrá terceras, cuartas quintas y… no sé cuantas partes más. Algo que ha sucedido en Córdoba me trae de nuevo a escribir sobre los polos de ambas palabras, la cruz, el islam.
Decía en el anterior artículo que debe existir la reciprocidad entre ambas religiones, porque no puede ser que yo deje mi casa y el vecino no me deje entrar en la suya. Es decir, si ellos quieren mezquitas nosotros queremos iglesias. Si ellos quieren rezar en nuestras iglesias catedrales, nosotros queremos rezar en sus basílicas. Si ellos quieren tener los derechos que tenemos los autóctonos, ellos deben plegarse a la cultura occidental. No quiero que dejen la suya sino que no intenten cambiar la nuestra.
Ya dije que para ser reconquistado de nuevo, no quiero serlo por el Islam ni por el islamismo, sino en todo caso prefiero a los romanos, su código y sus leyes. Y si me apuran mucho prefiero a los Tartessos que, al menos, estaban en Andalucía hace ya más 3500 años. En definitiva, prefiero lo que tengo a que vengan de fuera a imponerme otras cosas. No quiero para mi ni para mi familia, mezquitas, hychab, yadores, burkas, mujeres en la casa sin poder salir o haciéndolo sólo con un varón. Si ellos se pueden presentar a las elecciones en este país nuestro, yo quiero poder hacerlo en los suyos. Si ellos construyen mezquitas en mi país, yo quiero construir iglesias en los suyos. Si ellos pueden votar en nuestro país, yo quiero hacerlo en los suyos. Vamos, más claro el agua: todo lo que ellos hacen en mi país yo quiero hacerlo en el suyo. Esto se llama reciprocidad. Do ut des, (doy para que des).
Todo lo que estoy escribiendo viene a cuento de los graves sucesos acaecidos en la Catedral de Córdoba, el Martes Santo. Sucedió que un grupo de 118 turistas austriacos llegaron a Córdoba a visitar la ciudad. Entraron por diferentes puertas a la Catedral, pagaron su entrada, como todos los visitantes de la misma y, una vez en su interior, un grupo no inferior a 12 personas se dedicaron a rezar en su interior. Cuando los guardias de seguridad les indicaron que el rezo musulmán está prohibido en las iglesias católicas y más aún en las catedrales, algunos de ellos desistieron, pero otros se enfrentaron a los vigilantes y a la policía, produciéndose heridos entre ellos y los vigilantes. Cómo es lógico suponer el altercado ha tenido repercusiones internacionales. Eso sí, el Obispo de Córdoba no ha declarado “la guerra santa” contra el infiel( tal y como sucedería si algún católico hiciera algo parecido en una mezquita y me acuerdo de Salman Rusdhie o de cualquier persona en los países musulmanes, multados y castigados por besarse en la playa, o del dibujante de la caricatura de Mahoma-¿qué no harían ellos si se hiciera con Mahoma algo parecido a las estupideces que se hacen con la cruz, con María, con Magdalena o con cualquier símbolo religioso católico?-, aunque sí ha indicado que la Catedral de Córdoba no es el lugar adecuado para la oración musulmana, por ser un templo católico. Para ser más exacto sus palabras han sido las siguientes: “El rezo islámico en la Catedral de Córdoba no es posible, porque no contribuiría a la pacífica convivencia de unos y otros”. Policías nacionales resultaron heridos de gravedad, debido al cuchillo de grandes dimensiones que portaba uno de los detenidos. A ambos detenidos se les ha retirado el pasaporte, uno de ellos de nacionalidad de Sri Lanka.
La Junta Islámica de Mansur Escudero indica que el “altercado se produjo de forma violenta entre los que intentaban rezar y los policías”, al intentar estos impedir el rezo musulmán en la catedral. Indica también que “las formas distintas de culto no deberían ser un impedimento para que en un lugar declarado Patrimonio de la Humanidad haya un culto compartido, como en otros tiempos”. No sé a qué tiempos se refiere. Igual está hablando de cuando los árabes invaden España y en el siglo VIII, la iglesia de S. Vicente Mártir en Córdoba, fuera expropiada (por decir algo) y destruida y sus materiales reutilizados para el comienzo de la mezquita. Hay que conocer un poco la historia para no estar siempre volviendo a ella y padecer el mal del memoricidio. O sea que los musulmanes destruyen una iglesia, se hacen una mezquita, nosotros conquistamos la ciudad, unos pocos siglos después, no destruimos su mezquita, la hacemos catedral y ahora ¿quieren venir a rezar en ella? La verdad no entiendo a los musulmanes. A mi no se me ocurre entrar en una mezquita a rezar el rosario ni hacer una misa. ¿Porqué? Pues muy sencillo, no me dejarían. Es más, si lo intento igual estoy en la cárcel de ese país musulmán por unos pocos de años; por infiel. Y les voy a poner un ejemplo muy clarificador: Algunos de los lectores de este artículo seguro que han estado en Estambul y han admirado la catedral de Sta. Sofia. ¿Se puede rezar en ella? ¿No? ¿Por qué?. Pues porque hoy es Mezquita; algo igual a lo de Córdoba. Bien, veamos la historia: Cuando Mehmet II conquista Constantinopla, la tarde del 29 de mayo de 1453 se dirigió a la que era la Iglesia Madre de la Cristiandad en ese momento, la Iglesia de Santa Sofía, convirtiéndola en Mezquita. Hoy está desacralizada, al igual que hizo con otras 42 iglesias del lugar: se les recubrieron los frescos, retiraron las imágenes y abrieron hornacinas orientadas a la Meca. A ningún católico se le ocurriría entrar en la catedral de Santa Sofía y empezar a rezar, por ejemplo, un rosario. No vale decir que los musulmanes han hecho lo mismo en la catedral de Córdoba. Las consecuencias serían la cárcel de inmediato y después, cualquiera sabe. Hasta la pena de muerte está escrita en los países islámicos para aquellos infieles que hagan proselitismo de otra religión que no sea la suya.

Cándido T. Lorite