Llegamos a hora del mediodía, sin prisas; nos instalamos en el hotel Alfonso VIII (espero que el hotel me haga un descuento por hacerle publicidad la próxima vez que vaya a Soria), situado en el centro de la ciudad; pues, aunque Soria es una ciudad pequeña, cuando se recorre andando requiere tiempo y esfuerzo, sobre todo si se sube desde la Concatedral hasta la iglesia del Espino; los que la conocen saben a la cuesta que me refiero, la de las calles Postas, Betetas y S. Lorenzo.
Nuestra prim
Continuamos nuestra andadura por las calles de Soria y llegamos hasta la calle donde se
la imponentLa cerveza de rigor, un alto en el camino y un sitio para comer fueron nuestros siguientes pasos. Ambas cosas las encontramos en el centro de la ciudad, barato y muy bien atendidos. Una merecida siesta en el hotel, nos dio fuerzas para
Para la tarde y, bien temprano, iniciamos nuestra visita a la Plaza
La Concatedral se nos presentó en una avenida amplia y bien dibujada que deja a la susodicha en una situación visible y perfectamente delimitada. Lo que realmente nos interesaba de la misma es su claustro. El interior de la catedral se encuentra en obras, mal iluminada y mal conservada. El ayuntamiento o a quien corresponda debe poner fin a ese desaguisado. La catedral en sí es del s. XII, construida sobre un convento agustino y terminada de hacer en 1594, con la construcción del campanario.
Del claustro sólo quedan tres crujías, tres partes, con parejas de columnas separadas por un capitel común, con un gran repertorio de animales solos o en combate, además de otros personajes de la biblia o artesanos. En la zona este que comunicaba con la sala capitular, quedan algunas puertas y arcos de excepcional belleza.Un café situado enfrente de la catedral nos repuso fuerzas para poder continuar hacia S. Juan de Duero,
en las afueras de la ciudad y cruzando el río.
S. Juan de Duero es un monasterio del s. XII, de la Orden Hospitalaria de S. Juan de los Caballeros y habitado hasta el s. XVII. La iglesia de una sola nave con ábside; en su interior hay dos baldaquinos que servían para ocultar al sacerdote cuando realizaba los ritos religiosos,
según la iglesia griega. El claustro es cuadrado, de forma irregular y muy singular, construido en el s. XIII, llama inmediatamente la atención por la variedad y diversidad de columnas, que son las que dan al claustro ese aire romántico y difícilmente olvidable.La iglesia de Santa María del Espino y el imponente
Entramos a darnos un paseo en los Jardines de Cervantes, magníficamente cuidados y llenos de niños y personas disfrutando de la temperatura suave que hacía, pese a ser verano. En el interior del parque encontramos una pequeña ermita, la de La Soledad, datada del s. XIII, que nos hizo recordar la nuestra de Bailén. Una cena provechosa cerca de la Plaza Mayor, llena de encanto y música, por celebrarse un encuentro musical de etnias, nos dejó un agradable sabor de boca de la ciudad de Soria, realmente cambiada a como la conocía. Mucho bullicio en sus calles y comercios, dando la sensación de que la crisis no va con ellos. Nos retiramos a descansar para continuar nuestro viaje a …LA TIERRA DE MIS ANTEPASADOS.
Cándido T. Lorite










