Cuando llegan estas fechas siempre se dice aquello de ..¡Feliz año nuevo! Con todos los que nos cruzamos o aquellos a los que conocemos o simplemente a los amigos y familiares. Siempre la coletilla ¡Feliz año nuevo!.
Este año 2011 a punto de comenzar me da un terrible escalofrío; me da pavor. Estoy leyendo lo que van a subir las cosas y con la crisis que tenemos encima no sé que pueda pasar. Las familias de Bailén ya están bastantes castigadas como para tener que soportar, además, la enorme cantidad de subidas que vamos a tener que soportar a partir del 1 de enero.
Voy a enumerar aquellas que recuerdo: 1.- Subida de la luz un 10%, lo que supone, de término medio, 50€más al año; 2.- Subida del gas natural y el butano en un 3’9%; 3.- Subida de los derivados del petróleo, con lo que ello supone de subida para todo lo demás; incluimos aqui la subida de la gasolina que está, no en las nubes, sino en la estratosfera. 4.- Subida del transporte ferroviario y de carretera, entre un 2% y un 3%; 5.- Subida del transporte urbano un 3%; 6.- Subida del pan un 10%; 7.- Subida de las pastas un 16%; 8.- Subida del textil un 15%; 9.-Subida del maíz, soja, café, cacao, aceite de girasol, azúcar, todo en una media del 6%, mínimo; 10.- Eliminación de la ayuda por la compra de vivienda; 11.- Eliminación de los 400€ de deducción libre en la declaración fiscal; 12.- Eliminación de los 460€ a los parados de larga duración; 13.- Subida del Euribor, al menos, un 2%, y encarecimiento de las hipotecas; 14.-Eliminación de 2500€ del cheque bebé; 15.- Incremento del IRPF a las rentas más altas (algo bueno); etc, etc, etc, como decía Yul Brinner.
El panorama no puede ser más desolador. Estamos, en Bailén, en un 30% de paro; con la mayoría de los trabajadores del ladrillo en paro; sobreviviendo a base de ERE’s y, no sabiendo que les va a pasar cuando estos terminen. Se está pensando en poner un comedor social en Bailén, algo impensable, no ahora, sino hace décadas. El banco de alimentos de Cáritas de Bailén, no deja de recibir alimentos, pero desaparecen a la misma velocidad que entran. La situación no da para más. El presidente del Gobierno nos dice, a través de la televisión que vamos a tardar cinco años en salir de la crisis; esa crisis que él no reconoció, que no ha sabido afrontar y que cuando lo ha hecho, lo ha hecho mal. Y no lo digo yo, lo dicen los expertos. Aún así se atreve a decir que estamos viendo “la luz al final del túnel” y eso se repite, ¿o no, señor Griñán?, como una especie de mantra para que pensemos que efectivamente, estamos saliendo a la luz. Será a luz de los políticos, que tienen todos los boletos para que les toque una lotería a base de pensiones máximas trabajando dos legislaturas, Visa para poder comer, comprar y trajinar con ella como, dónde y cuando quieran, chófery coche gratis, dietas por kilometraje, etc..
La administración andaluza dice que no tiene dinero y tiene a los ayuntamientos, aunque no a todos(ya sabemos cuáles), “secos” en cuestión de dinero. Aquí, en el de Bailén parece que no entra un euro de la Junta desde hace mucho tiempo y así nos va a los bailenenses. Mientras en Jaén se gastan más de un millón de euros en césped artificial para el tranvía. Lo que hay que ver. Por cierto, los atascos en Jaén, con esto de las pruebas del tranvía son increíbles. Cuando esté en funcionamiento, de verdad, no sé que puede pasar. ¿Se imaginan un Paseo de la Estación con un solo carril de subida y otro de bajada? ¿O la carretera de Madrid con dos carriles de subida y otros dos de bajada? No quiero ni pensarlo. Cuando vaya a Jaén procuraré entrar por la Avenida de Granada y dejar el coche por la Plaza de Toros. Todo lo que sea evitar el centro será magnífico.
Volviendo al año 2011, que me pierdo en otras cosas, estamos con una foto fatal. Todo lo que he dicho, más cinco millones de parados, la economía en crecimiento negativo y un déficit público que da, no miedo, sino horror y pavor.
Encima, el presidente del Gobierno, Zapatero, se permite la estupidez de andar jugando con si se va o no se va a presentar. “se lo he dicho a mi mujer y a uno del PSOE”. Están los tiempos para adivinanzas. Lo mejor que puede hacer, ya, es adelantar las elecciones generales y que el pueblo decida si quiere seguir sufriendo con él o contra él.
A pesar de todo, les deseo ¡Feliz año 2011! Que les traiga, ante todo, trabajo y, después, lo que ustedes deseen. Gracias por leerme y seguiremos en contacto.
Cándido T. Lorite
jueves, 30 de diciembre de 2010
martes, 21 de diciembre de 2010
LA JAULA
Parecía que por fin íbamos a tener un arbitraje más o menos bueno, conforme a al reglamento del deporte del balonmano. Los almerienses Pardo Miranda y Álvarez Jiménez comenzaron el partido en el Pabellón 28 de Febrero, bien, sin altibajos; pitando bien. Pero, los cables se les debieron de cruzar cuando llevaban 10 minutos pitando, porque a partir de ese momento comenzaron a hacerlo de una manera totalmente anticasera. Dejaron al equipo local con cuatro jugadores en tres ocasiones del partido y con cinco en más de seis, de tal manera que, en todo el partido el Bailén gozó de todos sus jugadores en pista no más de 15 minutos. Una auténtica barbaridad. Uno más que otro, no sé cuál de los dos, pues no conozco al que venía más alto y con el pelo un poco rizado; pero se empeñó durante todo el partido en pitar de la manera más tonta que he visto este año en 1ª división. Vamos, más que de 1ª se parecían a mis “queridos amigos” Javier Butrón y David Díaz, que anteriormente habían pitado a las juveniles. No voy a decir como lo hicieron, pues ya es claro. En definitiva, por méritos propios van a LA JAULA, los dos árbitros de 1ª división almeriense y quedan a la espera los dos de siempre.
sábado, 18 de diciembre de 2010
DE DIMES, DIRETES, CUCHICHEOS Y DEMÁS SANDECES
Desde tiempo inmemorial, España, y por ende, los españoles, se han distinguido por su afán de saber de todas las cosas. Pero, ojo, sobre todo de todas las cosas de los demás. Cuando me refiero a los demás, me refiero al vecino, al amigo, al intruso, al conocido, al jugador, al bebedor, al famoso, al no famoso, al que corre, al que vuela, al que va andando, etc. En definitiva, al español le gusta enterarse de la vida y milagros de los demás. Eso sí, con su vida que no se metan que para eso es suya.
Hay, en el acervo literario español, refranes y dichos acerca de casi todas las cosas; sobre todo de la envidia, del que se dice que es pecado capital de los españoles; de tal manera que se dice que si la envidia fuera tiña seríamos todos calvos. Viene a cuento lo que estoy escribiendo como preámbulo a lo que viene después. Lo que viene después no es ni más ni menos que el deseo de los españoles, malsano, por enterarnos de lo que les pasa a los demás.
Se ha instalado en la televisión de los españoles una forma de ser que cada vez me gusta menos a mí, pero que cada vez gusta más a la gente, a las personas. Ya sé que no se puede generalizar, pero rara es la persona que no ha visto o ha discutido o dialogado alguna vez sobre los programas de la televisión dónde se habla de la gente. Primero se encumbra a la gente y después, a la menor oportunidad se la destruye de la manera más infamante, sin ton ni son, sin pruebas; a lo bruto; como decimos los españoles, con malaleche, con premeditación, alevosía, nocturnidad y no sé cuántas cosas más. El caso es hablar y hablar sobre esa o esas personas; cuántas más inmundicias y atrocidades y estupideces se diga de ellas, más morbo, más interés, más televisión, más gente viendo el programa.
¿Quién no se acuerda de Jesús Gil? Sí, el que fue alcalde de Marbella, presidente del Atlético de Madrid, constructor, etc. ¿Y de Julián Muñoz, alcalde de Marbella? ¿Y de otras celebridades de la misma calaña?. Bien. Cunado eran poderosas y célebres y Marbella era la ciudad más bonita, la más limpia, la más de todo, todo eran alabanzas y parabienes; todo el mundo quería hacerse una foto con esas personas, porque eran famosas. Todos sabían, en su fuero interno, que algo raro había en ellas, que no podían ser tan ricas y tan… todo; que algo raro pasaba; pero todos callaban.
Cuando se destapa el escándalo, que todos intuían del Ayuntamiento de Marbella, entonces… todos los que los alababan, idolatraban, etc, ahora se dedican a vivir de ellos- igual que antes-, pero ahora los destripan, los desmenuzan, los cubren de infamias; da igual. El caso es la audiencia. Y los espectadores, ávidos de sangre, delante del televisor, asintiendo todo lo que dicen los que están dentro de la televisión. ¿Y quiénes son estos que están dentro de la televisión? ¿Quiénes son esos que son presentados como héroes televisivos, de uno en uno, entrando en el plató de la televisión como auténticos personajes de no sé qué? Pues algunos tienen una carrera periodística y otros son simples mindundis; personajes que se han hecho “famosos” gracias a las tortas que les han dado sus maridos, de los cuernos que les han puesto sus parejas y de otras cosas que mejor es dejarlas en los cajones de la memoria en vez de airearlos por las televisiones. Eso sí, previo pago de un dinero. ¿Cómo es posible vender la imagen propia, malherida, vilipendiada, “cornuda”, “golpeada”, por un puñado de dinero? Parece increíble, pero es posible en la España de hoy. En este país de nuestros pecados todo se vende y todo se compra; pero sobre todo, se vende. Se vende la intimidad, el noviazgo, la boda, el primer amor, el primer acto sexual, la primera vez “que mi marido o mi mujer me maltrató”, las separaciones, los dimes, los diretes, los cuchilleos y sobre todo, las estupideces.
En estos días se está volviendo a hablar de Carmiña Ordóñez. ¿Cuándo van a dejar descansar a esta muerta, en paz? Que si yo la vi las últimas noches, que si me dijo, que si me habló, que si hay que ver lo que están diciendo ahora, que si… Una verdadera atrocidad.
Se hacen famosos, y alguna hasta es llamada princesa del pueblo, madre mía. La estupidez personificada, la ignorancia más atrevida, la forma de hablar más chabacana, el estilo femenino más burdo, la inteligencia pisoteada, el lenguaje aburrido, el no saber ser ni estar, el querer aparentar lo que no se es. En definitiva todo aquello que un ser humano no quiere para los demás lo quiere para sí misma. Es inconcebible que además gane el dinero que gana. Si fuera por una cuestión de inteligencia, de estudios, de trabajo bien hecho, nadie diría nada y, menos aún yo. Pero ganar el dinero que gana es absurdo. Claro las televisiones dan a los espectadores lo que estos quieren. Esto no es cierto. Es un sofisma. Si las televisiones dieran programas de calidad, la gente vería programas de calidad. Si le dan basura, la gente ve basura. La televisión tiene un gran poder; es por eso que son utilizadas por los políticos.
No nos libramos ni en los telediarios. Se supone que estos son para dar noticias. Pues hacemos mal en suponer. Empiezan dando asesinatos, homicidios, suicidios, incendios, alarmas, etc. nada que realmente sea una noticia que interese a la gente. Que hay un asesino en Olot, allá que se van las televisiones a hacer el recorrido que hizo el asesino o el homicida desde que salió con su casa, con quién habló, qué hizo, adónde se dirigió. Todo con un morbo fenomenal. Que se mata a una mujer, lo mismo. Que se mata a una chica, el acabose. En definitiva, una televisión de mejor apagarla y no querer verla. No obstante no es así; nos compramos las televisiones cada vez más grandes. ¡Pero si ya tienen más de 1’20 de anchas! Si hay que tener un comedor inmenso para poder verlas. Es increíble, de verdad, como somos los españoles.
Cándido T. Lorite
Hay, en el acervo literario español, refranes y dichos acerca de casi todas las cosas; sobre todo de la envidia, del que se dice que es pecado capital de los españoles; de tal manera que se dice que si la envidia fuera tiña seríamos todos calvos. Viene a cuento lo que estoy escribiendo como preámbulo a lo que viene después. Lo que viene después no es ni más ni menos que el deseo de los españoles, malsano, por enterarnos de lo que les pasa a los demás.
Se ha instalado en la televisión de los españoles una forma de ser que cada vez me gusta menos a mí, pero que cada vez gusta más a la gente, a las personas. Ya sé que no se puede generalizar, pero rara es la persona que no ha visto o ha discutido o dialogado alguna vez sobre los programas de la televisión dónde se habla de la gente. Primero se encumbra a la gente y después, a la menor oportunidad se la destruye de la manera más infamante, sin ton ni son, sin pruebas; a lo bruto; como decimos los españoles, con malaleche, con premeditación, alevosía, nocturnidad y no sé cuántas cosas más. El caso es hablar y hablar sobre esa o esas personas; cuántas más inmundicias y atrocidades y estupideces se diga de ellas, más morbo, más interés, más televisión, más gente viendo el programa.
¿Quién no se acuerda de Jesús Gil? Sí, el que fue alcalde de Marbella, presidente del Atlético de Madrid, constructor, etc. ¿Y de Julián Muñoz, alcalde de Marbella? ¿Y de otras celebridades de la misma calaña?. Bien. Cunado eran poderosas y célebres y Marbella era la ciudad más bonita, la más limpia, la más de todo, todo eran alabanzas y parabienes; todo el mundo quería hacerse una foto con esas personas, porque eran famosas. Todos sabían, en su fuero interno, que algo raro había en ellas, que no podían ser tan ricas y tan… todo; que algo raro pasaba; pero todos callaban.
Cuando se destapa el escándalo, que todos intuían del Ayuntamiento de Marbella, entonces… todos los que los alababan, idolatraban, etc, ahora se dedican a vivir de ellos- igual que antes-, pero ahora los destripan, los desmenuzan, los cubren de infamias; da igual. El caso es la audiencia. Y los espectadores, ávidos de sangre, delante del televisor, asintiendo todo lo que dicen los que están dentro de la televisión. ¿Y quiénes son estos que están dentro de la televisión? ¿Quiénes son esos que son presentados como héroes televisivos, de uno en uno, entrando en el plató de la televisión como auténticos personajes de no sé qué? Pues algunos tienen una carrera periodística y otros son simples mindundis; personajes que se han hecho “famosos” gracias a las tortas que les han dado sus maridos, de los cuernos que les han puesto sus parejas y de otras cosas que mejor es dejarlas en los cajones de la memoria en vez de airearlos por las televisiones. Eso sí, previo pago de un dinero. ¿Cómo es posible vender la imagen propia, malherida, vilipendiada, “cornuda”, “golpeada”, por un puñado de dinero? Parece increíble, pero es posible en la España de hoy. En este país de nuestros pecados todo se vende y todo se compra; pero sobre todo, se vende. Se vende la intimidad, el noviazgo, la boda, el primer amor, el primer acto sexual, la primera vez “que mi marido o mi mujer me maltrató”, las separaciones, los dimes, los diretes, los cuchilleos y sobre todo, las estupideces.
En estos días se está volviendo a hablar de Carmiña Ordóñez. ¿Cuándo van a dejar descansar a esta muerta, en paz? Que si yo la vi las últimas noches, que si me dijo, que si me habló, que si hay que ver lo que están diciendo ahora, que si… Una verdadera atrocidad.
Se hacen famosos, y alguna hasta es llamada princesa del pueblo, madre mía. La estupidez personificada, la ignorancia más atrevida, la forma de hablar más chabacana, el estilo femenino más burdo, la inteligencia pisoteada, el lenguaje aburrido, el no saber ser ni estar, el querer aparentar lo que no se es. En definitiva todo aquello que un ser humano no quiere para los demás lo quiere para sí misma. Es inconcebible que además gane el dinero que gana. Si fuera por una cuestión de inteligencia, de estudios, de trabajo bien hecho, nadie diría nada y, menos aún yo. Pero ganar el dinero que gana es absurdo. Claro las televisiones dan a los espectadores lo que estos quieren. Esto no es cierto. Es un sofisma. Si las televisiones dieran programas de calidad, la gente vería programas de calidad. Si le dan basura, la gente ve basura. La televisión tiene un gran poder; es por eso que son utilizadas por los políticos.
No nos libramos ni en los telediarios. Se supone que estos son para dar noticias. Pues hacemos mal en suponer. Empiezan dando asesinatos, homicidios, suicidios, incendios, alarmas, etc. nada que realmente sea una noticia que interese a la gente. Que hay un asesino en Olot, allá que se van las televisiones a hacer el recorrido que hizo el asesino o el homicida desde que salió con su casa, con quién habló, qué hizo, adónde se dirigió. Todo con un morbo fenomenal. Que se mata a una mujer, lo mismo. Que se mata a una chica, el acabose. En definitiva, una televisión de mejor apagarla y no querer verla. No obstante no es así; nos compramos las televisiones cada vez más grandes. ¡Pero si ya tienen más de 1’20 de anchas! Si hay que tener un comedor inmenso para poder verlas. Es increíble, de verdad, como somos los españoles.
Cándido T. Lorite
sábado, 11 de diciembre de 2010
YO SOY DE ESPAÑA Y ANDALUZ
Mucho de mediático, sobre todo televisivo, tiene el fútbol. Mueve, aparte de dinero, pasiones, desenfrenos, tumultos, discusiones y ESTUPIDECES.
Con motivo de la huelga de controladores aéreos que ha habido en España en el Puente de La Constitución o Inmaculada, según unos u otros, muchas personas se han visto atrapadas en los aeropuertos, no sólo españoles sino también extranjeros, por culpa de esos mamelucos, dueños de un sueldo descomunal, hartos de descanso entre jornada y jornada- para no tener estrés-, y llenos de privilegios. Pues bien. Saltándose a la torera todas las normas cívicas y de civilización, que no las del gobierno dejaron su trabajo al cumplirse sus horas pactadas en convenio. Digo bien, pactadas. Lo fueron con el gobierno de la nación, de España. Lo que sucede es que al gobierno, se le ocurrió dar las explicaciones que venían pidiendo los controladores desde hacía más de ocho meses, acerca del cumplimiento de esas horas. En fin que se desató la locura en los aeropuertos y el que quiera conocer más que se informe acerca del programa, pues yo voy a hablar de estupideces.
La primera es la de la Federación de Fútbol que le indica a un equipo, Barcelona, que no se preocupe que podrá viajar en avión el sábado. Algo que no entiendo pues los demás equipos ya se habían puesto en marcha el viernes por la noche para llegar a su sitio a la hora de sus partidos. Todo el mundo en este país, España, sabía lo de la huelga de controladores y los gravísimos problemas que estaban ocasionando los mismos. El Barcelona tranquilo pues ya le había avisado la federación. Siempre ha habido clases. Luego dicen de los otros equipos. El caso es que Hércules, Gijón, Atlético de Madrid, Valencia, todos se fueron en autobús, pues no había otro medio. El Barcelona en su casa a verlas venir.
El sábado por la mañana le dicen que se vayan al aeropuerto pues van a salir para Pamplona en avión. Ellos, los del Barcelona; los demás ya estaban en sus lugares, dispuestos a jugar. Pero no, no hay vuelos y el Barcelona quiere jugar el domingo. Ante la negativa del Osasuna, lógica negativa, se deciden a salir en Ave para Zaragoza y de allí en autobús hasta Pamplona. Lógicamente ya sabían que no iban a llegar a tiempo. Como así fue. Lo que sucedió ya es cosa de locos. El partido se le tenía que haber dado por perdido al Barcelona por incomparecencia, ya que a las 8’30, media hora después del tiempo señalado para el inicio, según el reglamento, no estaba empezado el partido y, además, tres puntos más de sanción. A lo mejor me equivoco pero creo que así son las cosas.
Como a mi el deporte que realmente me apasiona es el balonmano, según general conocimiento, aunque he jugado al fútbol y lo veo y, hasta hago una tertulia sobre el mismo, lo que digan a partir de ahora acerca de este artículo me da lo mismo. Lo que no me da lo mismo es la segunda estupidez y, más grande, de todo este embrollo. La dijo el señor Guardiola en la rueda de prensa posterior al partido. Yo no sé si estaba enfadado, dolido o que sé yo. El caso es que dijo lo siguiente:”Yo soy de un país llamado Cataluña y pintamos poco”. Madre mía. Este es el motivo de todo este artículo, aunque parezca increíble. Veamos señor Guardiola:
Si usted no se considera de España y si de Cataluña, su país, le aconsejo que nos deje tranquilos, que se dedique a jugar al fútbol en su país, Cataluña y no en el nuestro, España. En todo caso haga declaración de intenciones políticas y declárese, como su ex_presidente, independentista, y déjenos tranquilos a los españoles, que no tenemos por qué aguantar salidas extemporáneas, como la que ha protagonizado. Ahora pide disculpas por si alguien se ha molestado o el tono no era el más adecuado. A mi lo que diga me da igual, menos las estupideces que dice, que me molestan y mucho. Si quiere pertenecer a su país, Cataluña, hágalo; pero deje de pertenecer a España, porque no se puede servir a dos señores. ¡Ah! De camino, deje de hablar de esa manera tan pazguata y remilgada, en apariencia tranquila, pues con la última declaración ya le van conociendo en el país llamado España, ese al que usted ha dicho no pertenecer. No se haga la víctima, ni tampoco el Barcelona, a través del señor Rosell. Todos sabemos del poder del Barcelona. Los que oímos algo de fútbol aún estamos esperando dos cosas. Una, que sancionen al Barcelona por no jugar un partido de Copa del Rey y otra que cierren el Camp Nou ó Campo Nuevo, por los incidentes ocurridos en un partido contra el Real Madrid. Todos los aficionados al fútbol saben a qué dos cosas me refiero. Y si alguien piensa que soy forofo o socio de cualquier equipo de fútbol le digo, desde ya, que no. Soy socio del Balonmano Bailén, equipo que milita en la 1ª División nacional de Balonmano, junto con otros equipos, del mismo club, en otras categorías no menos importantes de Andalucía. ¡Ah!, también soy socio del club de mi ciudad el Recreativo de Bailén y no de cualquier club de España y no digo nada si encima no es de España, sino de otro país.
Cándido T. Lorite
Nota. Siempre se ha dicho que política y deporte nunca deben ir unidos. Y yo lo ratifico. Cada cosa en su sitio.
Con motivo de la huelga de controladores aéreos que ha habido en España en el Puente de La Constitución o Inmaculada, según unos u otros, muchas personas se han visto atrapadas en los aeropuertos, no sólo españoles sino también extranjeros, por culpa de esos mamelucos, dueños de un sueldo descomunal, hartos de descanso entre jornada y jornada- para no tener estrés-, y llenos de privilegios. Pues bien. Saltándose a la torera todas las normas cívicas y de civilización, que no las del gobierno dejaron su trabajo al cumplirse sus horas pactadas en convenio. Digo bien, pactadas. Lo fueron con el gobierno de la nación, de España. Lo que sucede es que al gobierno, se le ocurrió dar las explicaciones que venían pidiendo los controladores desde hacía más de ocho meses, acerca del cumplimiento de esas horas. En fin que se desató la locura en los aeropuertos y el que quiera conocer más que se informe acerca del programa, pues yo voy a hablar de estupideces.
La primera es la de la Federación de Fútbol que le indica a un equipo, Barcelona, que no se preocupe que podrá viajar en avión el sábado. Algo que no entiendo pues los demás equipos ya se habían puesto en marcha el viernes por la noche para llegar a su sitio a la hora de sus partidos. Todo el mundo en este país, España, sabía lo de la huelga de controladores y los gravísimos problemas que estaban ocasionando los mismos. El Barcelona tranquilo pues ya le había avisado la federación. Siempre ha habido clases. Luego dicen de los otros equipos. El caso es que Hércules, Gijón, Atlético de Madrid, Valencia, todos se fueron en autobús, pues no había otro medio. El Barcelona en su casa a verlas venir.
El sábado por la mañana le dicen que se vayan al aeropuerto pues van a salir para Pamplona en avión. Ellos, los del Barcelona; los demás ya estaban en sus lugares, dispuestos a jugar. Pero no, no hay vuelos y el Barcelona quiere jugar el domingo. Ante la negativa del Osasuna, lógica negativa, se deciden a salir en Ave para Zaragoza y de allí en autobús hasta Pamplona. Lógicamente ya sabían que no iban a llegar a tiempo. Como así fue. Lo que sucedió ya es cosa de locos. El partido se le tenía que haber dado por perdido al Barcelona por incomparecencia, ya que a las 8’30, media hora después del tiempo señalado para el inicio, según el reglamento, no estaba empezado el partido y, además, tres puntos más de sanción. A lo mejor me equivoco pero creo que así son las cosas.
Como a mi el deporte que realmente me apasiona es el balonmano, según general conocimiento, aunque he jugado al fútbol y lo veo y, hasta hago una tertulia sobre el mismo, lo que digan a partir de ahora acerca de este artículo me da lo mismo. Lo que no me da lo mismo es la segunda estupidez y, más grande, de todo este embrollo. La dijo el señor Guardiola en la rueda de prensa posterior al partido. Yo no sé si estaba enfadado, dolido o que sé yo. El caso es que dijo lo siguiente:”Yo soy de un país llamado Cataluña y pintamos poco”. Madre mía. Este es el motivo de todo este artículo, aunque parezca increíble. Veamos señor Guardiola:
Si usted no se considera de España y si de Cataluña, su país, le aconsejo que nos deje tranquilos, que se dedique a jugar al fútbol en su país, Cataluña y no en el nuestro, España. En todo caso haga declaración de intenciones políticas y declárese, como su ex_presidente, independentista, y déjenos tranquilos a los españoles, que no tenemos por qué aguantar salidas extemporáneas, como la que ha protagonizado. Ahora pide disculpas por si alguien se ha molestado o el tono no era el más adecuado. A mi lo que diga me da igual, menos las estupideces que dice, que me molestan y mucho. Si quiere pertenecer a su país, Cataluña, hágalo; pero deje de pertenecer a España, porque no se puede servir a dos señores. ¡Ah! De camino, deje de hablar de esa manera tan pazguata y remilgada, en apariencia tranquila, pues con la última declaración ya le van conociendo en el país llamado España, ese al que usted ha dicho no pertenecer. No se haga la víctima, ni tampoco el Barcelona, a través del señor Rosell. Todos sabemos del poder del Barcelona. Los que oímos algo de fútbol aún estamos esperando dos cosas. Una, que sancionen al Barcelona por no jugar un partido de Copa del Rey y otra que cierren el Camp Nou ó Campo Nuevo, por los incidentes ocurridos en un partido contra el Real Madrid. Todos los aficionados al fútbol saben a qué dos cosas me refiero. Y si alguien piensa que soy forofo o socio de cualquier equipo de fútbol le digo, desde ya, que no. Soy socio del Balonmano Bailén, equipo que milita en la 1ª División nacional de Balonmano, junto con otros equipos, del mismo club, en otras categorías no menos importantes de Andalucía. ¡Ah!, también soy socio del club de mi ciudad el Recreativo de Bailén y no de cualquier club de España y no digo nada si encima no es de España, sino de otro país.
Cándido T. Lorite
Nota. Siempre se ha dicho que política y deporte nunca deben ir unidos. Y yo lo ratifico. Cada cosa en su sitio.
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