Lo primero que se debe saber es que la fecha del 11 de
septiembre no existe. La fecha como rendición de las tropas que defendían
Barcelona fue el 12 de septiembre de 1714 y no el 11. Empecemos por poner las
cosas claras. Después de casi 200 años, en 1905 el historiador catalán Sanpere
y Miquel señalaba un día digno de destacar. “Era un hecho el 14 de septiembre”.
Ese, dijo, fue el día en que Cataluña libre murió.
En 1901, los regionalistas deciden
identificar el 11 de septiembre de 1714 como un día nacional. Decidieron
colocar una corona de flores a un héroe del sitio de Barcelona. 70 años más
tarde, en una reunión celebrada por los diferentes partidos políticos de
Cataluña, PSP, PSOE, PSUC, CiU, muerto el dictador Franco, se decide una
concentración popular en San Baudilio de Llobregat el día 11 de septiembre de
1976, a la que asistí como miembro del PSP catalán, como celebración del Día de
Cataluña. Aún no era Diada. Eso sucedió al año siguiente.
Bien, el día ya estaba instaurado; pero, ¿qué
celebramos? ¿Una victoria?¿Una derrota? ¿La perdida de la cultura, los logros
de qué?¿Las aspiraciones de quién? ¿Las características del pueblo catalán,
solamente catalán? Esto no podía ser pues en el siglo XIX ya se había intentado
hacer, aunque sin mucho éxito, ni político ni cultural. Un desastre en todos
los aspectos. Sucedió entonces que los opositores al régimen de Franco
aprovecharon la coyuntura en contra de la dictadura por parte de los habitantes
de Cataluña, y tornaron en reivindicación lo que había sido derrota.
Comenzaron a decir:”Devolvernos lo que nos
habéis quitado”. Pensaban los catalanes de entonces en las cosas de la
dictadura y no pensaron en que se estaban refiriendo a lo que sucedió en 1714.
La historia jugaba en contra de los nacionalistas en esos momentos. En 1714 no
perdieron nada, porque nada tenían, pero eso la mayoría del pueblo en 1977 no
lo sabía. Estas actitudes trajeron desavenencias muy fuertes, trajeron
conflictos y desacuerdos. De aquellos polvos salió el PSC, como una parte desgajada
del PSOE, que han traído estos lodos de los socialistas catalanes que votan al
PSC porque no tienen PSOE al que votar. Una incongruencia nacida en aquellas
fechas.
Dice el himno:”Catalunya triomfant tornará a
ser rica i plena”. Pero ¿Qué había perdido Cataluña? Nada. Y como no había
perdido nada, había que inventar y hacerlo rápidamente. Había que hacer una
Cataluña mítica, inventada y ficticia sobre su pasado. Se inventaron cosas
sobre el origen de la bandera catalana; sobre la pérdida del catalán, por culpa
de Castilla; un reino, que no condado, que nunca existió; una hacienda y unos
fueros que nunca han tenido propios; en definitiva una Cataluña totalmente
diferente a lo que realmente era y es, pagada con dinero público en radio y
televisión, TV3, prensa y todos aquellos medios que consideren oportunos para
su independentismo de pandereta.
Si celebramos un Día de Cataluña, celebramos
un día en el que se perdió o se ganó algo, en el que hubo unos logros o unas
pérdidas, que siempre ha estado deseoso de ser y pertenecer a esa Europa. Un
día nacional nunca es fuente de conflictos, ni antagonismos y separación. Es
por eso que no tiene sentido unir en una cadena de manos y excluir a todos
aquellos que no hayan formado parte de la misma. Porque no tienen nuestra misma
lengua y creencia. Ignominioso es la palabra que define esta situación.
Recordar finalmente que el Día de Cataluña
fue instaurado de forma oficial por el Parlamento de Cataluña en 1980, bajo la
presidencia de Jorge Pujol. El texto de la ley declaraba:” el día de Cataluña
representa la memoria dolorosa de la pérdida de nuestras libertades el día 11
de septiembre de 1714”. Este error de fechas, impresentable para muchos
historiadores, intentó ser subsanado por el actual alcalde de Barcelona, allá
por 2004: “El 11 de septiembre de 1714, después de más de un año de asedio duro
y doloroso, al final de una larga guerra en defensa de las libertades de
Cataluña, la ciudad de Barcelona se rindió a las tropas franco-españolas del
rey Borbón, Felipe V”. Otra equivocación, pues e fue el 12 de septiembre y aún
más, no perdieron libertades que nunca tuvieron, perdieron porque apoyaron en
una guerra de Secesión al Archiduque Carlos. Pero eso está en la historia y no
se puede tergiversar como si fuera el Día de Cataluña.
Cándido T. Lorite
