miércoles, 1 de octubre de 2014

UN VIAJE A LA RECREACIÓN NAPOLEÓNICA


Nos encontramos cerca, muy cerca, de la Recreación de la Batalla de Bailén de 1808. En los dos últimos años he tenido el honor de hacer de General Reding. Lo máximo a lo que puede llegar un recreador en la recreación de su pueblo o ciudad. Ser el General que mandaba las tropas en la batalla.

            He vivido esa recreación desde sus inicios, allá por  octubre de 2005, cuando el alcalde D. Bartolomé Serrano tuvo la feliz idea de hacer la primera recreación sobre la Batalla de Bailén de 1808. Participé en ella como miembro voluntario, en la sección de protocolo y, desde entonces, no he faltado a ninguna. Tampoco a la venidera en los días 3, 4 y 5 de octubre de 2014, a celebrar en el campo de batalla. Esta vez lo haré como un hombre de pueblo. Los años, el calor y el cansancio que origina una recreación han hecho que deje de participar en ellas. Ya mandé una carta a la ANE y al Portal Historia y a mis compañeros, indicándoles que dejaba de participar en ellas, vestido de soldado de época. Pero no así en la de mi ciudad, Bailén. A esta tengo que ir, aunque sea a rastras. Se lo debo. Porque las recreaciones, y sobre todo ésta de Bailén, me han dado muchos momentos de alegría, de amistad, de anécdotas, de trabajo conjunto.
En Astorga

            El pueblo de Bailén, sus habitantes-aunque no todos- no han sabido valorar, aún, el valor económico que supone para una ciudad una recreación de este tipo. El montante económico que supone para una ciudad como Bailén. Siempre, o casi siempre, han estado en contra de “la batallita” como la llaman algunos, pensando, malamente, que el ayuntamiento gasta mucho dinero en “la batallita”. Si el ayuntamiento paga alguna cantidad se genera el triple de lo pagado. En los bares, restaurantes, hoteles y no digo recuerdos, porque esta ciudad, el tema de los recuerdos no sabe utilizarlo. Hemos sido o quizás sigamos siendo el pueblo de “los apañaos” y, a ninguno le ha interesado lo que suceda con los demás estamentos; en estando yo “apañao” los demás me importan poco. Y así nos ha ido.

            La recreación mueve mucho dinero y si supiéramos invertir en ella, con un poco de infraestructura podríamos tener muchos beneficios. Hay ciudades en España y en el extranjero que hacen funciones mañana y tarde de sus “batallitas”. La gente va a verlas, mucha gente de esos pueblos y ciudades trabajan en ellos y se sacan un sobresueldo bastante bueno. Pero aquí eso es una pérdida de tiempo y, según ellos- los que piensan así- el dinero del ayuntamiento, poco, muy poco, se ha de invertir en algo mejor; aunque ninguno dice en qué. Porque no creo que sea en limpieza, hospitales, geriátricos, teatros y otras “menudencias” que aquí no existen y sí en esos pueblos y ciudades. A lo mejor es que “las batallitas” sí dan dinero y no lo da el estar en contra por sistema y porque sí y ya está. Allá cada uno con su forma de pensar, pero aquí queda la mía.
Recreación de Bailén 2013

            Entrando de lleno, de nuevo, en nuestra recreación, a celebrar el día 3, 4 y 5 de octubre, diré que la participación va a estar sobre las 150 personas recreadoras, llegadas de diferentes puntos de España, como La Coruña, Madrid, Málaga, Camuñas, etc. Y los correspondientes a las asociaciones de Bailén, como Los voluntarios de la Batalla de Bailén y el Regimiento de Jaén, perteneciente a la asociación Histórico Cultural, antes nombrada; la Asociación Histórico Cultural Reding 3, de Artillería Real; la de Bailén por la Independencia, de Artillería de Campaña y los de Pueblo y Aguadoras; amén de grupos de teatro, Voluntarios de Protección Civil- imprescindibles-, Policía Local, guardia Civil, etc. Todos ellos pondrán o pondremos el máximo de interés porque las cosas salgan bien; porque no hayan accidentes y, porque el pueblo, de nuevo, sea nombrado a nivel nacional en las televisiones locales, autonómicas y nacionales, al igual que en la prensa.

          
Recreación de Bailén, 2012
 
Una recreación es un evento de una gran importancia, sobre todo para los que participamos en ella. Los que nos observan, nos indican variedad de cosas acerca del uniforme, el mosquetón, las maniobras; pero los que estamos dentro, participando, nos sentimos miembros de una historia viva, no contada, sino vivida. Vivimos, en primera persona y junto a un grupo de amigos, pues todos nos conocemos, de la experiencia de recrear una batalla, la de Bailén de 1808, en la que se venció por primera vez a un ejército de Napoleón, en campo abierto. Algo que cambió el curso de la historia de Europa. Bailén fue visto como algo a imitar, como algo que parecía imposible, pero que no lo era en la realidad. Vencer a Napoleón. Por esto, los que participamos en ella nos sentimos especiales, vivos, y nos dejamos el alma porque todo salga como queremos, lo mejor posible, sin fallos, sin accidentes. Para que la gente disfrute viendo como pudo ser una batalla de verdad de aquella época, la de hace ya 206 años. En este año se conmemora el fin de la Guerra de la Independencia. El año en que las tropas de napoleón se marcharon de España y fueron derrotadas en casi toda Europa. Luego vendría la vuelta del exilio de Napoleón y su derrota definitiva en Waterloo, pero eso es otra historia. Hoy toca vivir la nuestra, la de nuestros héroes de hace 206 años.

            ¡HONOR Y GLORIA A LOS LUCHADORES DE BAILÉN EN EL 19 DE JULIO DE 1808!

            Cándido T. Lorite