domingo, 4 de diciembre de 2016

EL PRINCIPIO DEL FINAL


Si la felicidad pudiera regalarse
Si las banderas se pudieran descolgar
Si anillos se pudieran hacer con los planetas
Entonces estarías más cercana.
Porque quiero regalar felicidad
Porque quiero las banderas colgar
Y porque quiero anillos hacer
Para que así no estés tan alejada.

Feliz y desgraciado nadie puede ser
Al igual que no se puede colgar y descolgar
Y anillos hacer y deshacer con planetas
Ya que ni cerca ni lejos estarás.
Es por eso que música quiero hacer
Salida de mi espíritu inquieto
Música de arpa descifrada
Como si cuerdas del cuerpo se tratara.

Música que crezca en los árboles
Música que te haga reconocer
El astro desconocido en tu interior
Y que tú reconocerás en tus sueños.
Hablo un lenguaje conocido
Hablo una lengua nacida lejos
Allende los mares ocultos
Y detrás de planetas remotos.

Tiene mi voz cadencia de eclipse
De penumbras y aros solares
Radiante a la luz de luna
Seca para la luz de los soles.
Solemne para el combate lejano
Desfondada entre galeras lejanas
Ronca para la noche de las rocas
Y atenta al ciego que la oye.

Si la voz parte como el velero
Porque no ha encontrado el eco
Quizá sea el momento de romper
El amarre que me tenía sujeto.
El mundo conocerá de mi alma errante
Y cuando de nuevo vuelva a puerto
Me sentiré libre, tranquilo
Calmado y en mi puerto quieto.

Cándido T. Lorite
4-12-2016


lunes, 21 de noviembre de 2016

A UNA HIJA (3). LA LIBERACIÓN



internet. Cadenas.jpg
Pasó que llegó el olvido de la persona
Rumiado durante mucho tiempo
Como una justicia liberadora
Dejando atrás las alas y las palabras
Alas de mariposa y palabras ajadas
Que se caen al igual que las hojas muertas
De un árbol sin savia en el otoño
Que queda sólo con las ramas desiertas.

¿Qué sucedió con mis palabras cargadas
Del dolor que recorría mis entrañas?
Ahora con seguir la vida no basta
Como tampoco las ingentes cantidades
De aullidos, ladridos y bises
De ideas, recuerdos, climas
De vanidades, de telarañas del olvido
Y del sepulcro donde reposan mis ideales.

Un sepulcro hecho de piedra de dolor
Porque alrededor el dolor es inmenso
Y se ata uno con el otro como un lazo
Ata los zapatos que vinieron a visitarte
Sin importarles los caminos andados
El agua, el cielo, la oscuridad o las tinieblas
Sólo pensando en dar sorpresa.

La misma que se llevó el caminante
Que mirándose los pies preguntó:
¿Qué hiciste con ellos al verlos
Llevando a un hombre errante?
Pensaba en su delirio de padre
Llegar a la cima, a lo más alto
Aunque estuviera sucio de llanto
Aunque llegara cubierto de espinas.

Todo es amargura en la inteligencia
Todo es decepción en la conciencia
Porque sólo se puede plantar
Ilusión en el terreno de la vida
Lágrimas ávidas de lamentos
Tinieblas que palpar en los labios
Manos que rastrean la amargura
Entre las tinieblas buscada.

Así entierro en mi memoria
Todos los días que sufrí por ella
Porque seguir es ardua tarea
Porque se me rompen los huesos
Porque se me rompe el alma
Como se rompen las tablas del andamio
Al igual que el cerebro y la nada
Arrastrando a la lejanía los trozos.

Ha caído el ángel sobre la muerte
Esa que anunciaba tu voz
Y el embrujo del mundo a tu alrededor
Me aferro a esa voz y a ese mundo
Y leo como un ciego, cantando
Al revés para desandar lo andado
Con una gramática desgarradora
Que no entendiera de conceptos.

Es entonces cuando empieza la aventura
La última en busca de las estrellas
Las que han caído en subterfugios
Y en laberintos sin refugio
Porque toda la verdad se esconde
En los lugares fríos de un cráneo
En la fría realidad de lo visible
En la tempestad de una calma.

Y comienza el sendero hacia la normalidad
Dejando atrás fantasmas e hipocresías
Mirando los nuevos problemas
Con los ojos de una magia posible
Llegando a liberarse de la memoria
De las entrañas que nos poseen y saben
De las heridas causadas en el camino
Que nos quebraron las alas de mariposa.

Es entonces que comienza un camino
Con magia, con sueños y sin barrotes
Acrecentando nuevos horizontes
Elevados sobre el misterio del alma
Cerrando las viejas heridas abiertas
Al utilizar nuevas ceremonias
En un amanecer desconocido
Y en un descubrir caminos nuevos.
Cándido T. Lorite
13-01-2016



miércoles, 16 de noviembre de 2016

SONETO A LA MALEDICENCIA




Él ya habrá sembrado sobre la tierra
La herida que el profeta le infirió
Guardando en ella al que le hirió
Como un cuerpo roto por una sierra.

Allí abrió camino seco y sediento
Al que se iba atraído como imán
En las redes roídas del chamán
Que lanzaba sus diatribas al viento.

Todos entonces creyeron los bulos
Entonados en las noches aciagas
Cantados por voces de sonámbulos

Que hicieron surtir allí las llagas
En graves  aristas y con ángulos
De las palabras rotas que ya halagas.

Cándido T. Lorite
15-11-2016


sábado, 12 de noviembre de 2016

TRILOGÍA (2). PRESENTADA AL CONCURSO DE POESÍA PREMIO JAÉ

A MI HIJA (2)


Llegó la estación dura, el invierno
La estación de los muertos viejos
Las manos hacen la señal de la cruz
Bajo unas nubes cobrizas y tenebrosas
Que sólo llegan a comprender
Aquellos que tienen las manos duras
Del trabajo largo y la remuneración corta
Y levantan hacia todos lados sus gritos.

Yo soy el que era doble de mi mismo
El que se miraba al espejo viendo doble
La esperanza
El que se ríe mirando al de enfrente
Aquel que se cayó de una estrella
La que estaba mirando a lo lejos
La estrella del infinito lejano
Y que viajó solo durante tantos años.

Una descorazonadora ansia
Una infinita hambre labrada en angustia
¿Cómo hacer para calmarla?
Yo estoy solo para solucionar
El problema que separa a los dos
Al cuerpo y al alma y su distancia
En el inicio de un año desolado
Agonizante en un universo que se rompe.

El aire que desplazan los planetas
Deja una sensación fría en mi alma
Despeinan mi cuerpo de todo el mal
Y me llevan a un abismo sin respuesta
Dejándome sin encontrar aquello que buscaba
Un corazón materno donde dormir
y alguien que me cure con su mano.

El enigma se agrandaba en mi anhelo
Intentando encontrar todo o nada
Buscando solucionar el enigma
Cultivando el cerebro como tierras
De barbecho un año tras otro
Pero la suerte no puedo ser cambiada
Y bebí la muerte en el alba
De la carne en el lúcido día.

Cultivé mi congoja en el erial de mi error
Como si fueran tierras ricas
Y seguí igual que ayer, mañana
Intentando que cambiara mi suerte
Y dejando mi alma en el alba
Bebiendo de la luz polar de la muerte
Y llegando el caos de la vida
Hasta lo más profundo de mi pecho.

Rueda el eco entre los mitos del universo
Se quedarán mis palabras dolorosas
En el vacío de una conciencia sacrificada
Y en el fracaso de una mente dolorida
Quedando desparecido en el espacio
Y quemando como una hoguera temporal
Que se secara en un fuego irreal
Como respirada por miserables plañideras.

El placer se agosta en esta vida
Mientras la música suena a través
De la mirada de la muerte
Como un piano tocado por manos trémulas
Como gusanos que se cambian en mariposas
Y a la vez el viento arrastra flores
Amargas de una primavera que no fue
Y que murió cuando empezaba a nacer.

El espíritu me hace caer en la trampa
Y no diferencio el bien del mal
La realidad del sueño y quedo petrificado
En la desesperación de las tinieblas
Aquellas en las que he vivido y vivo
Como cadenas de gemidos
Que sólo se oyen en mi interior
Cada vez que me introduzco en él.

Me avergüenza el límite de mi alma
Que de noche se burla de mi dolor
Mientras dan vueltas el mar y la Aurora
Viendo como estoy aquí de pie
Esperando la llegada de alguien
Que con cara de idiota me dejará
Cuando me diga lo que no quiero oír
No estoy aunque sabes que estoy.

Entonces me desgarro en mi interior
Dejando inconsciente mi alma
Porque mi corazón ya se rompió
Aullando contra las personas
Contra vosotros que lo consentís
Contra mí porque no soy capaz
De romper las leyes inviables y blasfemas
Que desgarran el corazón de un padre.

Y entonces se me caen las esperanzas
Y grito ante la nada que se me abre
Y grito como un blasfemo contra todo
Contra el perro que ladra al sol
Contra la mujer que permite la injusticia
Contra el astro muerto de repente
Contra los recuerdos y los miedos
Y, sobre todo, contra ella que lo permitió.

Aparece entonces una paloma tranquila
Posándose sobre mis heridas
Tapando las tumbas abiertas en canal
Alejando la muerte del alrededor
Escondiendo el mal realizado sobre él
Curando las heridas y las llagas
Cerrando el ayer y abriendo un mañana
Como una nueva vida.

Cándido T. Lorite

12-01-2016

TRILOGÍA (2). PRESENTADA AL CONCURSO DE POESÍA PREMIO JAÉ

A MI HIJA (2)


Llegó la estación dura, el invierno
La estación de los muertos viejos
Las manos hacen la señal de la cruz
Bajo unas nubes cobrizas y tenebrosas
Que sólo llegan a comprender
Aquellos que tienen las manos duras
Del trabajo largo y la remuneración corta
Y levantan hacia todos lados sus gritos.

Yo soy el que era doble de mi mismo
El que se miraba al espejo viendo doble
La esperanza
El que se ríe mirando al de enfrente
Aquel que se cayó de una estrella
La que estaba mirando a lo lejos
La estrella del infinito lejano
Y que viajó solo durante tantos años.

Una descorazonadora ansia
Una infinita hambre labrada en angustia
¿Cómo hacer para calmarla?
Yo estoy solo para solucionar
El problema que separa a los dos
Al cuerpo y al alma y su distancia
En el inicio de un año desolado
Agonizante en un universo que se rompe.

El aire que desplazan los planetas
Deja una sensación fría en mi alma
Despeinan mi cuerpo de todo el mal
Y me llevan a un abismo sin respuesta
Dejándome sin encontrar aquello que buscaba
Un corazón materno donde dormir
y alguien que me cure con su mano.

El enigma se agrandaba en mi anhelo
Intentando encontrar todo o nada
Buscando solucionar el enigma
Cultivando el cerebro como tierras
De barbecho un año tras otro
Pero la suerte no puedo ser cambiada
Y bebí la muerte en el alba
De la carne en el lúcido día.

Cultivé mi congoja en el erial de mi error
Como si fueran tierras ricas
Y seguí igual que ayer, mañana
Intentando que cambiara mi suerte
Y dejando mi alma en el alba
Bebiendo de la luz polar de la muerte
Y llegando el caos de la vida
Hasta lo más profundo de mi pecho.

Rueda el eco entre los mitos del universo
Se quedarán mis palabras dolorosas
En el vacío de una conciencia sacrificada
Y en el fracaso de una mente dolorida
Quedando desparecido en el espacio
Y quemando como una hoguera temporal
Que se secara en un fuego irreal
Como respirada por miserables plañideras.

El placer se agosta en esta vida
Mientras la música suena a través
De la mirada de la muerte
Como un piano tocado por manos trémulas
Como gusanos que se cambian en mariposas
Y a la vez el viento arrastra flores
Amargas de una primavera que no fue
Y que murió cuando empezaba a nacer.

El espíritu me hace caer en la trampa
Y no diferencio el bien del mal
La realidad del sueño y quedo petrificado
En la desesperación de las tinieblas
Aquellas en las que he vivido y vivo
Como cadenas de gemidos
Que sólo se oyen en mi interior
Cada vez que me introduzco en él.

Me avergüenza el límite de mi alma
Que de noche se burla de mi dolor
Mientras dan vueltas el mar y la Aurora
Viendo como estoy aquí de pie
Esperando la llegada de alguien
Que con cara de idiota me dejará
Cuando me diga lo que no quiero oír
No estoy aunque sabes que estoy.

Entonces me desgarro en mi interior
Dejando inconsciente mi alma
Porque mi corazón ya se rompió
Aullando contra las personas
Contra vosotros que lo consentís
Contra mí porque no soy capaz
De romper las leyes inviables y blasfemas
Que desgarran el corazón de un padre.

Y entonces se me caen las esperanzas
Y grito ante la nada que se me abre
Y grito como un blasfemo contra todo
Contra el perro que ladra al sol
Contra la mujer que permite la injusticia
Contra el astro muerto de repente
Contra los recuerdos y los miedos
Y, sobre todo, contra ella que lo permitió.

Aparece entonces una paloma tranquila
Posándose sobre mis heridas
Tapando las tumbas abiertas en canal
Alejando la muerte del alrededor
Escondiendo el mal realizado sobre él
Curando las heridas y las llagas
Cerrando el ayer y abriendo un mañana
Como una nueva vida.

Cándido T. Lorite

12-01-2016

sábado, 15 de octubre de 2016

LA HERIDA PALABRA

LA HERIDA PALABRA




Llega a la boca la herida palabra
Ardiente de donde no se sabe dónde,
Que es libertad llegada a mi pecho
Como una catarata descendiendo.

Como el correr de un río
Como la llegada de los meteoritos
Como el fulgor de la aurora
Y como el devenir de la tarde.

Llega esa herida palabra al fondo
Al lugar donde se alza la columna
Donde es atada la mentira
Donde es atacada la falsedad.

Y, allí donde se encuentra la columna
Llenaré esa gruta de sueños
De poemas y versos rimados
Salidos del fondo del corazón.

Cándido T. Lorite
13-09-2016



Llega a la boca la herida palabra
Ardiente de donde no se sabe dónde,
Que es libertad llegada a mi pecho
Como una catarata descendiendo.

Como el correr de un río
Como la llegada de los meteoritos
Como el fulgor de la aurora
Y como el devenir de la tarde.

Llega esa herida palabra al fondo
Al lugar donde se alza la columna
Donde es atada la mentira
Donde es atacada la falsedad.

Y, allí donde se encuentra la columna
Llenaré esa gruta de sueños
De poemas y versos rimados
Salidos del fondo del corazón.

Cándido T. Lorite

13-09-2016

LA PALABRA



Ha llegado como enviada
A la tierra donde profetiza
Herida en sus carnes, lastimada,
Igual que un pájaro ciego
Sediento, solitario, agonizante,
Mientras yo ando camino de la nada
Lo mismo que un barco naufragado
Errante, vagabundo,
Y triste como gato que maúlla.

Las palabras forman sombras
Que, a veces, parecen bosques
Otras veces son como astros
Donde costara respirar
Porque no encuentran vocablos,
Necesarios como rayos
Que caigan sobre las personas
Quemando, incendiando,
Congelando, rompiendo,
Aquella lengua que hablaba
Y que rasgaba como cristal
Porque no sabía que decir.

Hay palabras que atraen,
Otras que nos repelen
Algunas son como tesoros
Las más de ellas fatídicas.
Por todo ello, desconfía de las palabras,
Si te piensas que eres poeta.

Cándido T. Lorite
12-10-2016



martes, 20 de septiembre de 2016

TRILOGÍA (1) Presentada al Concurso de Poesía Premio Jaén

A MI HIJA

¿Quién se paró en la serenidad de tu sonrisa?
¿Qué ángel malo te la hizo perder?
¿Qué dios caído dejó en tus ojos la angustia?
¿Quién te arrebujó en el terror?
¿Quién llevó el dolor a tus pensamientos?
Una voz te dijo algo sobre vivir
Y convirtió tus sueños en un estupor
Quedaste sola, en el vacío
Sin mal, sin orden, sin belleza,

¿Dónde te encuentras?
La angustia llega como la ola del mar
Y según la resaca, te arrastra
Sé que alguien te ve
Como a través de un caleidoscopio
De diferentes formas y colores
Revueltas, sin sentido, pero ordenadas

No sé si volverás. No sé ni dónde estás
Las cosas siguen sucediendo
Pero están temerosas
Como percibiendo que algo puede suceder
Mirando el tiempo con temor
En entrando en la casa ya piensas en salir
Porque piensas que escapando
La realidad no vas a encontrar.

Te caes sin mirar al fondo del miedo
Sin resolver el enigma creado
De una noche con luz tenue
Perdida entre los precipicios
Y caes al fondo
Y te quedas con la duda de la edad vivida
Y del espacio encontrado en las almas
De aquellos que se fueron antes.

Buscando el océano y el mar quieto
De ojos, corazones, astros y mares
Que buscaron tu voz quebrada
Entre el viento de la noche
Y el frío que enreda los huesos
De la infancia perdida y encontrada
De la vejez de risas y lágrimas
Con la música siempre de fondo.

La que llega a tus pies
La que viene de tu cabeza
Como el agua a una fuente
Como el abismo al silencio que lo acoge
Al igual que aquello que se hunde
Buscando en el tiempo su mañana
Como el mar rompe contra las rocas
Y las horas se mueren al pasar despacio.

Se acaba aquello que no empezó
Como el mar que golpea sobre una puerta
Como el perro que ladra al tiempo
Como una estrella que se aleja al paso del tiempo
Como el iceberg que nunca se desprende
Como el corazón que busca en la noche
Igual que el torrente agranda su mirada
Pensando que pronto se hará un amazonas.

¿Hacia dónde caminas que no llegas?

Se cierran los barrotes del destino
Sobre las flores del camino andado
Las llamas se evaden de la estatua
Y mis ansias quedan perdidas
Débiles en medio de la emboscada
Cuando el siglo daba sus últimos vahídos
Y todos daban el último suspiro.

¿Qué aparecerá mañana en el sitio?
Quizá un presente o un futuro
¿Seguro que algo sucederá?
Un presente lleno de espinas
Un futuro plagado de mentiras
Cortado el tiempo por una sierra
Suben y bajan las mentiras y las verdades.

Arriba está la mentira cortada
Abajo la verdad contada por el mentiroso
Paciente llega el esclavo a la guerra
Con la corona de laurel ganada
Formada por hojas de estupidez humana
Y ha llegado por fin el año esperado
Donde la victoria llegará al final.


Cándido T. Lorite

EL JUEGO BURLÓN (Soneto)


Quieto por Dios, señor, que ya me enfado

¿tocarme? Madre mía, que ordinariez
¿besarme? No podrá ser ya, no, pardiez,
¿acariciar? Apartaos y a un lado.

¿Subirme yo la falda? ¡Ay!, ¿no es pecado?
Esperad. Tú eres malo. Alguien camina…
¡Uf!, nadie por ahí va. ¿celestina?
Id despacio. Hoy hay que tener cuidado.

¡Madre, loca estoy! ¡Cómo es que lo haría
Yo con este señor! ¡Sí, tengo gana!
Aunque con mucho gusto, madre mía.

¡Señor, váyase, deje! soy cristiana…
Pero volved ya rápido otro día
Y traed con vos, señor, esa badana.

Cándido T. Lorite


lunes, 12 de septiembre de 2016

AL VINO DE BAILÉN.



Dice el dicho popular:
“Vino, que del cielo vino;
Que vino con tanto vigor,
Que al hombre que no es letrado,
Lo hace predicador”.

No es cosa de glosar
Al vino o al borracho
El que tomaba mi chacho
En su largo caminar.


Bebo el vino de mi tierra
El de la cepa garnacha
Si tomas mucho, agacha
Ya camino de la sierra.

En las canciones de niño
Oídas en las serenatas
Siempre dando la lata
Hasta que te dan un piño.

Lleva puesto en la solapa
Dibujado una batalla
Enrejado en una malla
Para jugar a las chapas.

Le dicen “el aporreao”
Porque lleva la cabeza
Liada como una berza
De la pedrá que le han dao.

De Santa Gertrudis sale
María Bellido y Batalla
No me digan que es cazalla
Porque no todo me vale.

De allí, un Duque
De aquí una Manzana
Que un Atardecer gana
A todo el que lo disque.

Marqués, Ribera,
Blancos, tintos de roble
De la Batalla un mandoble
Y un FresSol allí, a tu vera.

Estos son los vinos
Que se hacen en mi tierra
Que Baylén no es sierra
Pero si cepa su sino.

Cándido T. Lorite


LA HISTORIA DE LA VIDA



Nacen en el silencio de la aurora
En aquellos instantes del día
En que la penumbra rompe la oscuridad:
Los sueños.

Crecen durante la jornada diaria
Agarrados como los árboles al suelo
Justo en el momento de la lluvia:
Los anhelos.

Mueren a la caída del sol
Cuando aún se divisa en el horizonte
La luz que siempre te guió:
Los miedos.


Cándido T. Lorite

domingo, 11 de septiembre de 2016

RECORDANDO A ALICIA. Poesía ganadora II Certamen de Poetas de Bailén



Ayer sentí el vacío de estar en mí sin ser,
la laxitud de las marionetas rotas,
la infamia del ventrílocuo sin voz,
el fetiche mentiroso,
el arquetipo mensurable,
la soledad mía lanzando dardos
sobre la diana del corazón,
el golpe certero en el centro,
el jeroglífico indescifrable de mi yo.
Me rodeé de espejos,
Y robándole a la niña de Carroll
sus trenzas rubias,
entré en un mundo al revés
para que la reina de corazones
decapitara mi cordura,
y  me dejara tan sólo el llanto
y  tú frente a él,
recogiendo entre tus dedos
mis lágrimas intrusas,
buscando la puerta para
sacarme del laberinto en el
que me perdí de repente.
Tú tendiéndome el hilo
de la razón para salvarme de la sinrazón,
 tu voz, tus palabras, tu risa,
TÚ.
El cielo volviéndose azul de nuevo,
 tu verbo derrotando mi sombra,
tu voz acariciándome
y yo escapando del espejo,

entre el sueño y la rosa.

EL TIEMPO PASADO



Los dardos cayeron en mis ojos abiertos
Disparados por aquellos que vengarse querían
De angustias, fracasos, desolaciones
Creados por ellos mismos y pensados para mí.
Soy viajero que llega con los brazos
Cansados de tanto abrirlos y recoger,
Las cosas que vosotros vais perdiendo,
Después de años y tiempo perdidos
En luchas y sinsabores sin cuento.
La aventura de los siglos en la tierra
Llegaba tras estaciones perdidas
Dando alas a las estrellas del alma.
¿Cuándo dejamos de conocernos?.
Voy y vengo de un regreso del que no partí
Al igual que las olas antes de empezar a serlo,
Y que los astros antes de ser conocidos.
Llego desde la lejanía perdida
Pasando las páginas de los corazones,
Donde el espacio va de un sitio a otro
Desesperadamente solo.
Vacío, como el vagabundo errante;
Como un perro ladrando como un lobo.
Vosotros amigos de los que voy de la mano,
Decidme si los que mis ojos han oído
Y mis oídos han llegado a ver,
Son los papeles rancios y sin vida
Que hablaban de lugares no vividos
De tiempos atemperados en el tiempo.
Decidme, ¿es cierto lo que mis oídos vieron
Y mis ojos oyeron en ese lugar?
Decidme, ¿es verdad lo que leyeron y vieron?
Decidme, ¿es tan mala la verdad y
Tan cierta la mentira verdadera?
Todo lo gane perdiéndolo
 Y todo lo perdí al ganarlo.
Cándido T. Lorite


viernes, 5 de agosto de 2016

LA HISTORIA DE LA VIDA



Nacen en el silencio de la aurora
En aquellos instantes del día
En que la penumbra rompe la oscuridad:
Los sueños.

Crecen durante la jornada diaria
Agarrados como los árboles al suelo
Justo en el momento de la lluvia:
Los anhelos.

Mueren a la caída del sol
Cuando aún se divisa en el horizonte
La luz que siempre te guió:
Los miedos.

Cándido T. Lorite

A LA HIPOCRESÍA HUMANA


Allá hablaron los profetas
De todas las religiones
Allá quedaron sin cojones
Al olor de las mofetas.

Los cuerpos llenos de llagas
Cuando oyeron a los líderes
Con palabras de alfileres
Clavarse como unas llamas.

Con el flanco cauterizado
Por palabras de poetas
Los infinitos planetas
Con los dardos marcados.

Abrieron todos la boca
Ante las palabas heridas
Dichas por mentes huidas
Borrachos ya por la coca.

El fin viene de camino
El fin es el infinito
Donde todo es finito
Donde todo ya se vino.


Cándido T. Lorite

domingo, 10 de julio de 2016

DE LA HONRADEZ DE UN JUEZ


Venir vestido de juez
Supone que debo hacer,
Aunque mejor sería decir
Un poema a mi favor.
Pero el que me conoce sabe,

Que me gusta contrariar
Y no el saber adular
Cosa que tan fácil es.
Así que el poema va
Escrito sobre un juez
Pero hecho de tal jaez
Que seguro, no le va a gustar.
Diré, solo para empezar,
Que raro oficio parece
El que alguien siempre quiera
Querer juzgar por demás.
Dicen que cuesta mucho
En dinero y en afán,
El poder tener puñetas
Y además poder hacerlas.

Han de ser insobornables
Más me parece difícil
Conjugar esos dos verbos
Poder y tener puñetas.
Los hay que durante el día
Se dedican a juzgar
Y que por la noche hacen
Aquello que juzgarán.
Van de guapos y chulazos
Presumiendo de palmito
Algunos llevan su capa
Otros calan sombrerito.
Dicen las malas lenguas
Que en teniendo tú dinero
Te tratarán mucho mejor
Que si eres pordiosero.
Vivendi et probandi
Latinismo que ellos usan
Y que sólo a ellos sirven
Y que usan como un dandi.
Cuando su sentencia dan
Nadie queda contento
Uno, porque quiere más
Otro porque pide menos.
La mayoría de los jueces gusta
De ganarse mucho oro
Que da prestancia y decoro
Y que a los demás, asusta.
Es entonces el momento
En el que das la sentencia
Que extiendes la larga mano
Igual que encoges la esencia.
No sabes escuchar a nadie
Pues todos te han de escuchar
A unos porque pareces Pilatos
Y a otros por parecer Judas.
En terminando el poema
Lo he de saber hacer
Diciendo aquella sentencia:
NUNCA QUIERAS SER UN JUEZ.
Cándido T. Lorite

05-07-2016

jueves, 7 de julio de 2016

Soneto a un rimbombante



Dadivosas, y grandes locuciones
Deben ser largamente muy aplaudidas,
Pues se hayan a menudo enriquecidas,
de fulgentes, y suaves narraciones.

Mundanas y celestes atenciones,

dándole de criterio gratas vidas,       
donde ya contempló con sal unidas,
la musicalidad con que compones.

Abandonas tu vida suspendido,
Abundantes del río las corrientes,
Gallardo y ya en tu misma edad sentido.

Tus virtudes respeten, eminentes
Y libre del peligro del            olvido,
Sé feliz, en edades excelentes.

Cándido T. Lorite

04-07-2016

jueves, 30 de junio de 2016

ES POSIBLE. VEN



¿Por qué tanto gritar al vacío?

¿Por qué acudir a la ortiga para ser?

¿Por qué prolongar la sangre

en la sangre gris de las máquinas?

Ven hasta la voz del vacío,

ven hasta el dulzor de la ortiga,

ven hasta la razón de las máquinas.

Cuando se burle de ti

la dentadura postiza del sarcasmo,

resucitaré Quijotes en tus adentros.

Cuando te aguijoneé un enjambre

de avispas borrachas

te daré conciencia de hombre sobrio.

Cuando te pisoteen los zapatones

grandes de los payasos tristes,

dibujaré sonrisas de caras blancas

con narizotas rojas.

Atraviesa las sombras del dolor y el hastío,

rompe en mil pedazos los relojes de alacrán

que miden con veneno la existencia.

Acércate a mí rompiendo los muros del espanto,

acércate a mí quebrando la garganta de los cuchillos,

acércate a mí cortando el largo hilo del infortunio.

La yema de tus dedos

tendrán más que amor.

Huirán los fantasmas que te niegan,

sabrás que los sueños patrullan delante de la nada

para llegar a la fe que los condensa.

Las palabras carcomidas por la desolación del mundo

serán palabras con derecho a la esperanza.

Es posible. Ven a mí.

Cándido T. Lorite



PETER PAN NO VOLVIÓ




¿Acaso sé yo algo acerca de ellos?
¿Es quizá que ellos saben algo de mi?
Ni ellos supieron nunca nada
Ni nada les enseñé a ellos.


Sólo comprendo la vergüenza
Y el asco que pude sentir
Al ver como se edifica la mentira
Abyecta dentro de ti.

Veo al final como te encumbras
Sobre el aire, en un pedestal
Hecho con el polvo de la mentira
Y amasado por el cemento mortal.

Por eso es porque digo
Que necesito pronto llegar
Al silencio que está despoblado
Para romper ese pedestal.

¿Por qué siempre intento volver?
¿Por qué te quiero buscar?
Si tú te fuiste a la isla
De la que nunca volverás.

A veces cuando me levanto
Ya estoy pensando en abdicar
Pero mi compromiso de padre
Me impide la lucha dejar.

Quiero dejar esta lucha
Quiero por ella luchar
Pero siempre hay una borrasca
Que a mí me impide llegar.

Aquel que se ría, malhaya
Malhaya sea el momento
En que yo vea con mis ojos
Como se aleja el camino

Borrascas habrá en la vida
Tormentas de sol diarias
Pesimismo en mi alma
Agonía para mi sonrisa.

Cuando mis ojos ya no vean
Mis oídos ya no oigan
Entonces llegará el momento
De matar el pesimismo.


Cándido T. Lorite

martes, 14 de junio de 2016

ES CASI LA FRASE, PERO..



Tengo que buscarte en el sueño
que está detrás de todos los sueños
como una presencia advenediza;
tengo que comprenderte en este fuego,
y resistir el acierto de las formas
sobre todas las cosas muertas.
Debo traicionar la frase de un filósofo,
Te pienso, luego existo
Porque también tú me piensas


Cándido T. Lorite

AMOR CON PREPOSICIÓN


Amor exiliado ya de sí mismo
Perdido entre las nubes pasajeras
¿Se preocupa alguien por ti?
¿Alguien vela tu sueño?.

Te sientes como un miserable
El despojo que nadie quiere
Un habitante del sinmundo
Pero algo está cambiando.

Te sientes parte de la protesta
No recurres al insulto ni al dolor
Solo a la pasión que sólo
Tienen los que hablan de corazón.

Hablas entonces verdades
Con lengua y lenguaje que
Todos entienden y saben
Por estar cansados de otras.


Entras en la cueva de los sentimientos
Los alumbras con linterna
Sacas a los demás del laberinto
Perdidos que están en la nada.

Siendo entonces el dolor
Del que se queda solo allí
El que se oye en el vacío terrible
Del que se consideraba hombre.

No sé si sabrán de mí
Yo lo intenté con las fuerzas
Que me daba el saber
Que todos me querían tener.

No sentiré vergüenza
Acaso ellos la tendrán
Cuando lleguen a comprender,
Al fin, que soy de todos.

Del que cayó en las sombras
Del que pensó tenerlo subido al pedestal
De aquel que quería tener más que nadie
Del mentiroso y del mendigo.

De aquel que luchó por mí
De ese otro que me encontró
Aquel otro que me buscó
De todos los que me quisieron.

De ese que me quiso
Cuando no quería nada más
Del que me tuvo para él
Después de lucha dura.

A, ante, bajo, cabe,
Con, contra, de, desde,
En, entre, hacia, hasta,
Para, por, según, sin, so,
Sobre y tras el amor
Todos van hasta conseguirlo.


Cándido T. Lorite

domingo, 22 de mayo de 2016

CANTO AL AMIGO QUE SE FUE


En esa noche la huella de los lobos
Nubló la huella de los pájaros
cuando cesaron sus trinos y el silencio.
El sonido de la campana de colores
Parecía un pianista sin nombre,
O la tierra de un misionero sin serpientes.
El otoño descansa en el camino
Se sientan a descansar las estrellas.
Un alfiler, doloroso, grave,
Se clava para siempre en la eternidad
Ni el castigo al huérfano
Ni el aleteo leve de la mariposa
ni la pareja que baila el vals
nadie le hace estremecer como la muerte,
de aquel que era el guardián de su vida;
hasta el cielo teme a la muerte
hasta los barcos durmieron en el mar
hasta el vampiro descansó durante la noche,
y el silencio se hizo muerte;
y la muerte se llevó la vida;
para aplacar  a esta gente silenciosa
hasta los rincones se escondieron
y alimentaron la soledad del vivo
el milagro del oráculo venidero
y se cumplió todo lo dicho. El eclipse
floreció en sus lazos
y la muerte llegó con su reverso.
Cándido T. Lorite


A LA DOBLEZ DEL ALMA HUMANA


Como en un espejo te ves reflejado.
con dos caras. Como un amigo fiel
y oscuro. Y un intenso frío te recorre el alma,
negro amigo, ¿qué me cuentas?

Te ves reflejado en el espejo,
pero no eres tú, es tu otra cara
y el corazón te lo arranca
una congoja y un susurro.

Te ves con realidades distintas,
con realidades iguales.
La primera con perdida inocencia
la segunda, enfrente, sin recuperar.

En ese espejo, las dos caras
eran tristes, iguales y parecidas
y quisiste entender su esencia
en una inconsciencia perdida.

Un cuerpo tiene la una
un alma quiere la otra,
 pero en ese reflejo de cuerpo y alma,
no tuviste ni una ni la otra.

¿Qué te sostiene en una de ellas,
pues ya perdiste la otra?
En una está tu tormento
En la otra tu dolor.

Por eso cuando esto leas,
en el espejo verás
la desolación del jamás
y la victoria del nunca.

Porque para que lo sepas
Este sencillo poema,
Dedicado está a ti.
 Por tener dos nombres, dos caras
Vistas en el mismo espejo
Pero sin ningún valor.



Cándido T. Lorite