Cruje el carro de la vida
Y antes que acabe el camino
El caballo cae a tierra
Como un pájaro del cielo, herido.
Lo mismo sucede en el árbol
Que crece con la fecha puesta
Grabada por un cuchillo
Y el nombre de dos personas.
Lo mismo me pasa a mi
Que llevo a mis dos personas
Una en el lado izquierdo
Y la otra en el
bastón derecho.
Sale el sol para una de ellas
Y se oculta para la otra
Para una es la vida
Y para la otra, muerte.
Me siento siempre a escuchar
La oratoria de las estrellas
Y el silencio de los árboles
Y por el camino pasa, la vida.
En mi alma cae la nieve
Del polvo de las estrellas
Y esa luna tan redonda
Que se rompe en mil pedazos.
Siempre quise un por qué
Aunque el cómo, no lo sé
Siempre tuve una protesta
Y a la misma vez, la calma.
Tranquilo aquí en la montaña
Nervioso allá en la cima
Manojo de espigas en el valle
Gavilla quieta en el carro.
Me levanto. Me acuesto.
Duermo. Insomnio.
Tranquilo. Nervioso.
De todo, un poco.
Cándido T. Lorite
24-02-2016
