Nacen en el silencio de la aurora
En aquellos instantes del día
En que la penumbra rompe la oscuridad:
Los sueños.
Crecen durante la jornada diaria
Agarrados como los árboles al suelo
Justo en el momento de la lluvia:
Los anhelos.
Mueren a la caída del sol
Cuando aún se divisa en el horizonte
La luz que siempre te guió:
Los miedos.
Cándido
T. Lorite


