El amor
es húmedo como la lluvia,
nos
cala hasta los huesos, inundándonos
El odio
es húmedo como el vapor,
penetra
en nuestra sangre, cegándonos
y nos
sumerge en el lodo de la miseria.
La
soledad es húmeda como el llanto,
nos
aparta del mundo, extraviándonos
y nos
arroja al abismo del miedo.
La
vejez es húmeda como el agua,
nos
socava lentamente, hiriéndonos
Y nos
conduce a un destino indeseado.
La
muerte es húmeda como el hielo,
nos
atraviesa el cuerpo, aniquilándonos
y nos
ahoga con su manto asesino.
Cándido
T. Lorite
19-02-2017
